Romper las reglas es algo que puede asustar a priori. Al fin y al cabo, las reglas est√°n para cumplirlas, ¬Ņno? Bueno.. no necesariamente. De hecho, la sabidur√≠a popular dice que “las reglas est√°n para romperlas”. Y en algunos casos, desde luego, es el √ļnico camino para que la sociedad, el conocimiento o la cultura evolucionen.

Las reglas est√°n para romperlas. ÔĽŅClic para tuitear

C√ļando y c√≥mo romper las reglas

Cuando hablamos de romper las reglas nos estamos refiriendo sobre todo a esas “normas” no escritas (o escritas, incluso, a veces) que parecen dictar lo que es correcto, lo que est√° bien dicho, etc. Reglas y normas que muchas veces nos limitan.

No nos referimos, por supuesto, a hacer nada ilegal. Las leyes deben acatarse (aunque eso no signifique que no podamos intentar que se cambien las que consideramos injustas).

El seguir las normas es siempre una tentaci√≥n. Cumpliendo con lo que se espera de nosotros “encajamos mejor”, somos aceptados m√°s f√°cilmente… pero es m√°s dif√≠cil destacar.

Romper las reglas significa evolucionar

En el arte y en la ciencia, muchos avances se han producido precisamente gracias a “romper las normas”.

  • La m√ļsica, por ejemplo, fue evolucionando gracias a artistas que desafiaron las normas existentes. Richard Wagner¬† fue, as√≠, un aut√©ntico “rebelde” (lo que le vali√≥ no pocas cr√≠ticas) al saltarse las normas existentes. Sus innovaciones fueron claves para la evoluci√≥n de la m√ļsica en el siglo XX.
  • En la ciencia tambi√©n hubo muchos descubrimientos logrados, precisamente, por desafiar lo que “se sab√≠a correcto”. Einstein fue, posiblemente, uno de los casos m√°s paradigm√°ticos de “saltarse las reglas”.
  • Las leyes han evolucionado muchas veces por revolucionarios que se enfrentaron a las que consideraban injustas. Pensemos en Rosa Parks, que al negarse a ceder su asiento en un autob√ļs se convirti√≥ en un s√≠mbolo contra la segregaci√≥n racial.
  • ¬ŅQu√© decir de los grandes innovadores de nuestro tiempo? Cuando Larry Page y Sergei Brin crearon Google no ten√≠an planeado c√≥mo iban a hacer dinero de ese buscador que hab√≠an inventado, salt√°ndose muchas de las reglas de los negocios. Pasaron a√Īos hasta que Google se convirti√≥ en lo que hoy es.

Estos son casos extremos, por supuesto. Pero muchas veces nos vemos influenciados por un mont√≥n de reglas y normas que hacen que no vivamos nuestra vida tal y como queremos vivirla. Normas de lo que es correcto en nuestra vida (y que, al menos no hace tanto, se pod√≠a resumir en “ten un trabajo estable, c√°sate y ten hijos”, por ejemplo), de c√≥mo debemos vestir y comportarnos, etc.

En muchos casos, romper las normas no es sólo una cuestión de rebeldía. Es un camino que nos puede llevar a ser mejores en nuestra carrera, o en nuestro negocio.

No hay que romper las normas por romperlas

Una vez dicho esto, es importante saber cuándo debemos romper las normas y por qué hacerlo.

El cuándo, muchas veces, supone dejarnos llevar por lo que sabemos que es correcto para nosotros. Lo que nuestra intuición nos dicta.

El porqué es igual de importante. No se trata sólo de romper las normas porque sí. Si rompemos las reglas es por algo, y si sabemos qué es ese algo nos conoceremos un poco mejor a nosotros mismos.

Aqu√≠ estamos hablando de la vida, de los negocios, del trabajo, de las relaciones, y de todo lo que se os pueda ocurrir. No seamos esclavos de normas que nos vienen “impuestas”. Decidamos por nosotros mismos qu√© es lo correcto para nosotros y para nuestra vida, nuestras relaciones, nuestro trabajo…

¬ŅVosotros sois de romper las reglas? Cont√°dnoslo en los comentarios.

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